Viaje en bicicleta
Nada mejor que tener que hacer cosas como para que te entren ganas de escribir en el blog, jeje.
Por fin me decido a contaros el viaje en bici.
Después de preparar las cosas, salimos de Marcolet (donde vivo), a eso de las 10 de la mañana del sábado.
Salimos dirección a Vevey, paralelos al lago Leman desde Lausanne. La primera parada fue en Lutry, un pequeño pueblo turístico. Allí tomamos el cafelito y comimos un bocata de torilla que la madre de Juan le habia preparado en España el miércoles para hacer el viaje a Suiza. Después de 3 días estaba riquísimo, jeje.
Al llegar a Vevey, decidimos comprar la guía de "Suisse á vélo" de la ruta 9.
En Vevey estábamos a 376 metros de altura, y desde ahí comenzamos a subir. Las primeras cuestas eran mortales, con mas de un 10% de subida. Más de una vez me tuve que bajar y seguir a pie.
Por fin llegamos a Châtel-St-Denis, a unos 900 metros de altitud.
El paisaje era chulísimo, todo muy verde y un monton de montañas.
Después de pasar por Bulle, perder el camino que llevábamos y casi meternos en la autovía, conseguimos llegar a Gruyères, donde nos encontramos un camping y decidimos hacer noche alli, porque ya llevábamos 70 km en el cuerpo, que para ser la primera escapada no está nada mal.
El camping estaba bastante bien. Los dueños muy amables y hasta nos dejaron unas toallas para la ducha. Lo único malo es que para ducharse había que meter monedas, y como no, nosotros no íbamos a derrochar el poco dinero que llevábamos en ducharnos, así que Juan se duchó rápidamente y me dejo a mi agua suficiente para q no tuviera q volver a pagar.
Después de montar la tienda, nos fuimos al pueblo a cenar salchichon ibérico, pan y queso de Gruyères (como no) al lado del castillo.
Al llegar al camping nos encontramos una fiesta con música típica suiza, y nosotros como buenos españoles, nos unimos a la fiesta.
La noche solamente pasó, ya que descansar no descansamos mucho. La tienda era pequeña y con todas las cosas dentro por si llovía, ya os podéis imaginar.
La segunda jornada del viaje comenzaba con un ascenso desde los 750 metros de altura hasta los 1273, aunque era menos duro que la subida del primer día.
Casi siempre íbamos por carreteras secundarias, donde no había apenas tráfico y daba gusto ir con la bici por allí.
A pesar de que la ruta estaba super bien señalizada, nosotros nos perdimos y acabamos en un sendero lleno de piedras. Pobre Juan, con su bicicleta de carretera...
Poco a poco el día se iba poniendo más feo y nuestras perspectivas de llegar a Interlaken se iban torciendo. Estuvimos un buen rato parados en Gstad, un pueblecito super pijo, parecido a Puerto Banus, pero en la montaña. Allí decidimos continuar hasta el punto más alto de la subida, ya que después era todo bajada hasta llegar a Interlaken. Pero bajando el puerto, empezó a caer una granizada bestial!, y allí fue cuando decidimos pararnos en el primer pueblo en el que hubiera tren y volver hacía Lausanne. En las fotos podéis ver los granizos, que aunque parezca que es nieve, son granizos.
La llegada a Interlaken en bici la dejaremos para la próxima escapada, eso si, yo voy primero en tren hasta el pueblo, de nombre impronunciable (Zweisimmen) donde nos quedamos, jeje.
![]() |
| viaje bici ruta 9 |

